Capítulo 141
—Feliz cumpleaños —dijo él, sonriendo, pero fue interrumpido por alguien que escuchó su voz al otro lado del lago.
—¡Matt! —la voz de su padre era inconfundible—. Ven, tenemos que irnos.
Él suspiró, sin soltar su rostro entre sus manos.
—Es mi padre —explicó, en un tono casi de disculpa—. ¿Hasta cuándo te quedarás en la casa del lago?
—Nos vamos mañana por la tarde —respondió ella, intentando ocultar la punzada de decepción.
Sus ojos brillaron.
—Entonces vendré a verte.
Ella asinti