Capítulo 109
Él se volvió y la vio parada, a pocos metros. En su mirada había conmoción y dolor, los labios entreabiertos, como si le faltara el aire.
— Isa… no es lo que parece — dijo él, con la voz grave, aún sosteniendo las manos de Amélie.
Amélie, por su parte, retrocedió medio paso haciendo que él la soltara, pero no ocultó una leve sonrisa en la comisura de los labios. Sus ojos brillaban con una satisfacción silenciosa, como si acabara de conquistar una victoria planeada.
— Perdón… fue un