El calor del whisky en mi cuerpo no tiene comparación con el fuego que este hombre desata en mí cuando sus labios acortan la distancia con los míos.
«Va a besarme» comprendo de inmediato, y aunque no es correcto deseo que lo haga.
Pero en ese instante…
El teléfono de Cassian suena. El sonido rompe el momento como una maldita explosión. Mi cuerpo se tensa, mis ojos se abren.
Cassian entrecierra los suyos con irritación, pero su mandíbula se aprieta antes de sacar el móvil del bolsillo de su c