Aterrada se quedaba corto para describir lo que sentía Lía. Había sido encerrada en una habitación sin ventanas, sin agua, sin nada que pudiera usar para defenderse. ¿Por qué la capturaron? Si ellos habían acabado con Adrik, ¿qué podían querer con ella?
Solo pensar que el padre de su hijo, el hombre que se había ganado su corazón con una intensidad que aún no alcanzaba a comprender, pudiera estar muerto la destrozaba desde adentro. ¿Acaso era cierto lo que le dijeron?
La puerta chirrió. Lía se