Nikolai resopló al escuchar la voz de su mano derecha, él no apartó la mirada de su mujer. No quería dejarla ir sin más, necesitaba que le contara lo que sea que la atormentaba, pero la insistencia de Moran lo hizo gruñir.
―No tardaremos ―Se puso en pie―, no creas que esto ha terminado ―La miró con seriedad―. Se supone que no me ocultarías nada, hace seis putos meses me lo prometiste mientras nos dábamos el sí ―Dándole la espalda se metió al closet para cambiarse de ropa.
Chely pasó saliva con