—Me parece bien. Pero señorita Morales, mejor llámeme solo Faustino. Eso de "señor" me suena bastante raro —aceptó Faustino sin dudarlo.
Total, no tenía nada mejor que hacer, y si podía elegir otra esmeralda, ¿ sería como ganarse un verdadero dineral gratis?
—De acuerdo, Faustino. Entonces tú puedes llamarme Susie —contestó ella con una sonrisa.
—Señorita, él mismo dijo que fue pura casualidad —protestó el hombre de mediana edad—. ¿No cree que es inapropiado llevarlo a ver las esmeraldas en brut