Que Larisa lo acompañara a recolectar hierbas era una buena oportunidad para Faustino de disfrutar la vista y quizás tener algún acercamiento, lo cual no era mala idea. Pero si Federico iba con ellos, ¿qué gracia tendría? Faustino no estaba dispuesto. Además, si en el pasado Federico y Liliana le hubieran dado aunque sea una mirada de aprobación, Faustino probablemente habría aceptado.
—¿Qué? ¿Hay tigres? Faustino, ¿no irás a la montaña del oeste, verdad?
Federico se encogió de hombros, mostrand