Faustino, sin ganas de tratar con el oportunista de Federico, cedió ante la insistencia de Larisa: —No le doy importancia, señor alcalde. Le ruego que se retire.
—¡Oye, esto no te incumbe! ¡Métete en tus asuntos!—Federico estaba molesto porque Faustino se había metido en su conversación con Ximena.
—Alcalde Zamora, Faustino es mi mejor amigo y quiero que lo trates con respeto.—Ximena dijo sin rodeos.
—¡Ay, caray!—Federico nunca esperó que Ximena defendiera tanto a Faustino. Estaba sudando frío.