—Joven, si puedes probar que todo lo que dices es verdad, seremos tus testigos —muchos espectadores, viendo la convicción de Faustino, sacaron sus celulares para grabar.
—No escuchen sus mentiras... yo nunca he matado a nadie... ¡Me está calumniando! —gritó Alejandro nerviosamente a la multitud.
—Si es calumnia o no, pronto sabremos la verdad —dijo Faustino con expresión sombría, sacando sus agujas de acupuntura para hipnotizar a Alejandro.
—¡Ja! Soy un hombre íntegro, no tengo nada que ocultar.