Al oír esto, Mariana, algo enojada, apartó la mano de Faustino del profundo escote de Ximena.
—Siendo la directora de Biovida, ¡si alguien se entera que andas a escondidas buscando a Faustino en medio de la noche, seguro será una noticia explosiva! —exclamó Mariana, quien desde siempre se había llevado mal con Ximena y quería acostarse con Faustino. Le molestaba que Ximena se le hubiera adelantado, así que era imposible que tuviera buenas palabras para ella.
—¿Y acaso la oficial Soto no puede do