—Ximena, oficial Soto, ¿qué tal si los tres regresamos juntos a la aldea?
—Ya dejen de discutir por esto.
Faustino sonrió con amargura. Se le ocurrió una solución intermedia.
—¡Hum! ¿Ves? Faustino dice que quiere regresar a Rosal, no va a casa contigo.
Mariana ignoró a Faustino. Se dirigió a Ximena con una actitud triunfal.
—Hum, Faustino dijo que vamos juntos a Rosal, no solo tú. Además, yo puedo quedarme en casa de Faustino, ¿tú puedes?
—No me creo que puedas controlarnos mientras dormimos po