La puerta interior estaba a punto de ceder.
Rosalba y Lara empezaron a entrar en pánico.
En ese momento, inevitablemente pensaron en Faustino, pero su teléfono no respondía y había desaparecido durante días. ¡Quién sabe si estaría al tanto de su situación!
¡Probablemente nadie podría ayudarlas contra Manolo y los demás!
Solo podían apoyarse contra la puerta con todas sus fuerzas, ¡tratando de impedir que Bastián la derribara! ¡BAM!
Sin embargo, siendo mujeres, su fuerza era muy inferior a la de