Los meseros, naturalmente, no se atrevieron a desobedecer la orden de Faustino y asintieron mientras iban a traer la sopa de tortuga.
Daniela observaba la escena sin palabras.
La jugada de Faustino era verdaderamente cruel.
Dante ya estaba bastante lastimado y aun así no lo dejaba en paz.
Era realmente malicioso.
Daniela ya no sabía qué clase de persona era Faustino.
No mostraba ningún interés por el dinero, a veces parecía tener principios, y otras veces era bastante vengativo. Aunque con