—De verdad lo siento mucho. La idea era invitarte solo para que vieras las piedras, nunca imaginé que Dante te atacaría tan descaradamente y te haría pasar un mal rato.
—Esta copa es mi manera de pedirte disculpas.
Faustino negó con la mano.
—Si es por pedir disculpas, no es necesario.
—No beberé esa copa.
Faustino ya había obtenido su venganza instantánea, así que no sentía que hubiera sufrido una gran injusticia.
Las palabras de Faustino dejaron a Daniela algo perpleja.
—¿Por qué no? —p