Los clientes confundidos fueron agitados y comenzaron a gritar exigiendo que Faustino y los demás devolvieran el dinero.
Ximena se apresuró a mantener el orden:
—Escuchen todos, no se alteren. Estos dos fueron despedidos de Biovida y ahora están buscando venganza maliciosamente, están inventando mentiras y difamando nuestro producto.
—Les garantizo que nuestro producto no tiene absolutamente ningún efecto secundario. Quienes lo han tomado pueden sentirlo por sí mismos. ¡No crean en sus mentiras