Para Faustino, era mucho mejor fortalecer sus lazos con sus queridas esposas que andar con mujeres cualquiera.
Después de Lara y Ximena, Faustino había perdido por completo el interés en cualquier otra mujer.
Faustino, tras separarse de Diego, regresó a casa de Ximena. Pero…
La habitación estaba completamente a oscuras, y no se veía a Ximena por ningún lado.
—¿Ximena, estás dormida? ¿Ximena?
Faustino la llamó un par de veces.
Pero no obtuvo respuesta.
Faustino se rascó la cabeza, algo confundid