A través de los enormes ventanales, se podía apreciar el exuberante jardín y la terraza al aire libre de la casa Morales, bañada por la luz del sol. Incluso había una botella de vino tinto sobre una mesa cercana, lista para la ocasión.
Susie, la pequeña diablilla, había preparado todo con anticipación.
Faustino acababa de entrar en la enorme bañera cuando escuchó un ruido en la puerta del baño. Miró hacia arriba y vio a Susie, vestida con un sensual camisón negro semitransparente. Parecía una re