Mauro era el superior directo de Sergio y ante su interrogatorio, éste se sentía extremadamente nervioso, con el rostro pálido como un papel y completamente empapado en sudor frío. La situación era mucho peor de lo que había imaginado.
—Señor, es cierto que vinimos después de recibir una llamada de emergencia —tartamudeó Sergio, obligándose a continuar mientras su voz temblaba incontrolablemente—. La situación era sumamente crítica, la vida del alcalde estaba en peligro inminente, así que no tuv