Con esa instrucción, el empleado no dudó. No pasó mucho tiempo antes de que enviara la información de su ubicación desde el teléfono de la oficina.
La ubicación le pareció extraña a Rowán. Era en las afueras de una zona en particular.
—¿Qué demonios hace Amanda aquí? —preguntó. Le indicó a su conductor que se apresurara hacia ese lugar. En el camino, llamó al departamento de policía para informarles de la situación actual.
—911. ¿Cuál es su emergencia? —preguntó la mujer al teléfono.
—Rowán Xi