Oponente
Lira entró en el castillo de Lucius, cerrando la puerta tras de sí. Su corazón estaba roto por las palabras que le había dicho a Sebastian, y lamentaba profundamente haberse visto obligada a enviar lejos a su gran amor. Ante ella, el hombre que había forzado esta separación sonreía con aire victorioso. Lira se acercó a él, sus ojos reflejaban un odio visible. Su respiración se agitó y, en un acto impulsivo, golpeó el pecho del hombre, que parecía tan sólido como una roca.
Lucio le suje