MARION
La miré fijamente, vestida solo con una camiseta negra extragrande con la inscripción "NO MIRES MIS PECHOS", pero lo hice. Sus pezones sobresalían de la camiseta, duros como diamantes. Mmm... sin sujetador. Estaban dirigidos hacia mí como si necesitaran que los tocara.
"Déjame entrar, Wildfire". Por la mirada en sus ojos, dudaba si cerrar la puerta o abrirla de par en par. "Vine con comida", añadí con una leve sonrisa, mostrándole la bolsa de papel con la comida.
"¿De dónde?", preguntó,