DEMETRIA
Odiaba admitirlo, pero la noche no había ido tan mal como esperaba. Lo último que pensé que haría Marion sería llevarme a Santa Bárbara solo para celebrar mi cumpleaños. Cuando mencionó por primera vez una cena de cumpleaños, supe que hablaba en serio, pero aun así, me negué a ponérselo fácil.
La cena resultó ser increíble, de esas que me quitan las ganas de cualquier otra cosa. Empezó con Marion queriendo saberlo todo sobre mí, pero yo no estaba lista para revelar demasiado. Todavía no. Aun así, a medida que avanzaba la noche, me encontré relajándome, dejándome llevar y disfrutando de verdad de la noche y de nuestra aventura sexual...
"No acepté una copa antes de acostarme", comenté en cuanto el helicóptero despegó. Lo miré, pasándome las manos distraídamente por los muslos. Respiré hondo y eché un vistazo a la cabaña. Nunca había estado en casa de Marion; siempre era él quien irrumpía en la mía. Se giró y me guiñó un ojo antes de inclinarse para abrocharme el cinturón de se