MARION
Mi teléfono vibró sobre la mesa. Al principio lo ignoré; nada era más importante que la forma en que Demetria se lamía la comisura del labio después de terminar un bocado de sashimi de cola amarilla. Pero el zumbido no paró.
Con un suspiro, lo cogí. Un vistazo a la pantalla y apreté la mandíbula con tanta fuerza que me dolió.
Paula.
De entre todas las personas. De entre todos los momentos.
Demetria me miró con curiosidad. Puse el teléfono boca abajo, pero el daño ya estaba hecho. El nomb