Querido Diario.
En mi cabeza el mundo se despedazaba, se estaba dividiéndose en dos; me sentía sola, en ese momento nadie podía salvarme de mi caída… Excepto tú. Es realmente extraño cuando puedes amar a una persona que no existe, alguien que solamente has mirado en sueños ¡Ya lo sé! Es patético y frustrante, ¿cómo se puede tocar a una persona que se esfuma apenas abres los ojos? Eso me atrofia los sentidos, de la misma manera pasa con otras situaciones que se han ido despertando y fusionando