—Victoria— me llamó Andrea desde el pasillo que daba a mi habitación— acaba de llegar Emily.
—Avísale que ya bajo, por favor.
Emily había llegado una hora antes de lo acordado, así que tuve que apurarme en mi arreglo. Mientras bajaba pude escuchar los cuchicheos y risas; al llegar a la sala pude ver a mi amiga hablando en exceso y haciendo reír con sus comentarios a su madre y a mi tía.
—Aquí esta Victoria.
Me acerqué y saludé con un beso a la señora Vivían, ese era el nombre de la madre de