Ya todos los estudiantes estaban reunidos en el templo; como todos los viernes el santuario estaba muy bien adornado, los vitrales eran muy finos, llevaban dibujos de ángeles y santos; el techo también era una obra de arte, estaba decorado con finas pinturas de escenas de la Biblia.
—Victoria, ahí está Margot— señaló Emily con sus labios y mirada, giré disimuladamente; se le notaba la ansiedad en el rostro.
—Disimula Emily, Margot se va a dar cuenta de que la estamos viendo.
—Por favor vayan