La pesadilla se había tornado muy real, la habitación donde me encontraba era oscura y fría, sin nada en su interior, no había puertas ni ventana por donde yo pudiese escapar; tapé mi rostro con mis manos tratando de convencerme de que esto era solamente un sueño, hasta que el silencio sepulcral se fue acabando. Un sonido extraño empezó a resurgir de las paredes, era como si dentro de ellas hubiese algo; me levanté del piso para investigar de donde provenían los sollozos, quise pegar mi oído al