Josh llegó corriendo por el pasillo; sus pequeños pasos resonaban con emoción al ver a su madre. Sus ojos brillaban de alegría.
—¡Mami! —gritó él, rodeando la cintura de Althea con sus brazos.
Le despeinó el suave cabello y le dio un beso en la coronilla.
—¿Cómo te fue hoy, cariño?
—¡Fue muy divertido! —Josh tomó la mano de su madre, con sus brillantes ojos azules radiantes de emoción—. La señorita Spencer nos dejó una tarea para dibujar a nuestro animal favorito, ¡y yo dibujé un dragón!
—¿Vaya,