—Claro que no —respondió Harold sin titubear—. Mi nombre no ha salido a la luz. No hay pruebas que apunten a mí. Solo cayeron los que no fueron lo bastante listos para borrar sus huellas.
Selena se puso a pasearse por la habitación.
—Parece que Daven y su familia ya ganaron —dijo—. Ya están bajando la guardia. ¿Cómo pueden creer que todo terminó?
—Déjalos que lo crean —contestó Harold—. Quien canta victoria demasiado pronto nunca está preparado cuando las cosas cambian.
Selena se quedó a medio p