—Claro que los quiero a todos. Son mis abuelos. Y también quiero a la abuelita Kate.
Nathan sonrió ampliamente.
—Entonces deja de preocuparte.
La Academia SunRise apareció ante ellos mientras avanzaban. Nathan llevó el auto hacia la entrada principal. La escuela, administrada por la fundación que Chase había creado y ahora bajo la gestión de Riana, se veía imponente y dejaba claro que era una de las academias mejor calificadas de Solaviz.
Nathan redujo la velocidad.
—¿Hoy tienes práctica?
—Sí.
—