—Eso creo.
Selena sonrió.
—Me lo imaginaba. ¿Te gustó hablar con tu abuela? Es normal. Imagínate lo maravilloso que sería hablar con ella todos los días y recibir ese cariño suyo.
Eli se quedó callada, y Selena pareció conforme con dejar que el silencio hiciera su trabajo, dándole espacio para pensar, como si plantara sus ideas en silencio y dejara que echaran raíz.
—Ah, ¿te preguntó por tu visita a la Academia SunRise? —añadió Selena, como si nada.
Eli se volvió hacia ella, sorprendida por la p