Riana la miró con dulzura.
—¿No te ha dicho cuándo se va?
—Todavía no —respondió Althea con un movimiento de cabeza—. Dice que aún espera unos documentos. Pero me doy cuenta: cuando Chase empieza a hablar con ese tono serio suyo, significa que ya no estará aquí mucho tiempo.
Kate se reclinó un poco, con expresión pensativa.
—¿No te molesta, Althea? Digo… considerando tu estado.
Althea sonrió con timidez.
—Ya me acostumbré, señora Kate. Chase nunca puede quedarse quieto cuando se trata del trabaj