—Oh, Josh. —Riana lo envolvió en un abrazo suave, con el corazón encogido de compasión. Escuchar palabras tan abiertas, tan desprotegidas, de un niño que solo había crecido con su madre… era imposible no conmoverse—. Tu padre estaría muy orgulloso de tener un hijo como tú.
—¿En serio? —Josh la miró parpadeando, como si intentara creerlo—. Mamá solo dice que papá siempre me cuida desde el cielo. Por eso no tengo que tener miedo cuando estoy solo. Además, la tengo a mamá. Así que nunca extraño a p