«Capítulo Vigésimo segundo»
Anna…¿Por qué me traicionas? ¿Quién era ese tipo de aquel espejo? No lo entendía. De verdad, no sabía lo que significaba.
Cuando despertó le habían limpiado la sangre del cuerpo, pero su cabello aun seguía con tintes rojizos y se sumergió en el agua.
Deseaba terminar pronto la estúpida campaña y regresar. Siempre fue un muchacho seguro de sí mismo. Sin embargo, esta vez sintió muchos celos. ¿Y si ella ya se había olvidado de él y se enamoró de otro? Se lo preguntaba