Demetrio
Esto era lo que necesitaba. Una bella mujer que se tragara mi verga. Zuleima lo hacía de maravilla. Una vez terminé las clases, me vine a su apartamento para darle hasta que quedáramos cansados; de hecho, notifiqué que dormiría por fuera. Ya no tenía que cuidar mucho a mi hermana, ahora tenía al jefe como su novio, así que estará muy protegida.
—Eso es, linda, trágala toda… —Varios mensajes llegaron a mi celular.
No, no, no, no. ¡No puede ser cierto! Seguí empujando mi pene en esa cáli