Dos años atrás
Victoria
El corazón me latía a mil. Aunque tenía el apoyo de mi madre, mis hermanos, el de Enrique y el de mis abuelos. No dejaba de tener los nervios de punta ante lo que pasará en unas horas. Dante llegó en la mañana cuando yo les contaba a los abuelos que serían bisabuelos; ellos me felicitaron.
Mi abuelo le pidió a Dante cuidarme. Roland pondrá el grito en el cielo, pero le gustaba Enrique Vargas por lo responsable. El enojo se le pasará a mi papá a las pocas semanas. Al meno