Dos años atrás
Dante
Mi cuerpo era abrazado por unos delicados brazos; no había abierto los ojos para saber que dormí con alguien. Se sentía increíble, el aroma que desprendía, la calidez de su piel cerca de la mía. Su cabello me hacía cosquillas. Unos dedos acariciaron mi costado. Al abrir mis ojos, el color rubio estaba esparcido por todo mi pecho. Mi mano reposaba en su culo…
Las marcas en el hombro… Del agrado, pasé al desconcierto. Todo fue ocurriendo en cámara lenta. Fui consciente de la