Liam
Estaba decidido. Ver la organización de la boda de mis hermanos por la iglesia, aunque ya se habían casado, me había animado a pedirle matrimonio de manera oficial a mi novia. En diez días era el matrimonio; Inés se había unido a la locura de nuestras madres, las abuelas y las novias.
Por eso no había estado tanto con mi Pequeña, últimamente pasaba estudiando y yo trabajando, nada más nos vemos un par de horas en su casa y con mi padrino no era mucho lo que podíamos besarnos y tocarnos. De