Andrea
Era domingo; no abro la boutique el día de hoy. Daba vueltas y vueltas en mi habitación, la había embarrado por todos lados. Tenía pena con la familia, he asistido a las novenas porque a mi tía Verónica no le podía decir que no y menos a mi abuela. Me había bañado y puesto un short y una blusa blanca…
Seguía indecisa de si ir a la cabaña a hablar con Khloe. Con ella debía disculparme, fue mi amiga por muchos años. Y me porté como una ingrata, miserable, egoísta y egocéntrica. La cagué en