Ezequiel
Eso era una muy mala broma. Fue Sebastián quien habló primero. En la universidad intenté hacer un trío y, al llegar el momento, cuando el acompañante que buscó la chica aquella al desnudarse, no pude seguir. No nos íbamos a tocar, sin embargo… En vez de avivarme sexualmente, a mí me enfrió y mi pene no quiso pararse. Por eso en ese paquete no entraré.
—¿Qué pretendes, Andrea? ¿Meternos a los dos en la misma cama? —Sebas explotó.
—¡Sí! Nunca me entendieron y mi deseo siempre ha sido ten