Liam llegó a las cuatro y dos. No las cuatro en punto: las cuatro y dos, que era la diferencia entre alguien que llega exacto porque necesita demostrar algo y alguien que llega cuando llega porque el reloj no es lo que está midiendo. El mensaje de Rosa llegó al teléfono de Alice a las cuatro y tres. El señor Walton está en el lobby.
Alice lo leyó en la 114, con Max dormido y la tarde entrando horizontal por la ventana. Sobre la cómoda, el cajón cerrado: la carta de Liam junto a la pluma de Thoma