Liam miraba el teléfono después de que Sophie cortó.
“Inalcanzable.”
Esa palabra lo descolocó. Lo golpeó en un lugar que no esperaba. No era “está mal”. No era “está vulnerable”. No era “te extraña”.
Era inalcanzable.
Como si Alice hubiera cruzado una frontera que él ya no podía alcanzar. Como si hubiera dejado de pertenecer al mismo universo donde él todavía respiraba.
Dejó el teléfono sobre el escritorio y lo miró casi como si fuera un objeto extraño. Peligroso. Porque una sola palabra, dicha