La segunda inspección llegó un martes.
La primera había sido Sanidad, con sonrisas frías y preguntas sobre cocinas, almacenes y protocolos. Esta vez venían por construcción, por el ala este, como si Margaret Walton estuviera probando todas las cerraduras del edificio hasta encontrar una que cediera.
Alice estaba firmando contratos cuando Valeria entró con expresión de piedra.
—Departamento de construcción. Quieren revisar las estructuras del ala este.
Alice no levantó la voz. No hizo falta. Dejó