El coche olía a cuero y a una colonia que ya no sentía del todo ajena.
Alice lo notó al cerrar la puerta.
El aire quedó inmóvil.
El olor se quedó.
Un olor de antes.
Antes de qué, se negó a precisarlo.
Arrancó.
La rampa subía en espiral. Primer nivel. Segundo. La luz exterior abriéndose poco a poco, como algo que no necesitaba apresurarse para llegar.
Alice no miró el retrovisor.
No por miedo.
Porque ya sabía qué habría ahí.
B2-14.
La columna.
El zumbido blanco de los tubos.
Liam.
No lo nombró.
S