La audiencia duró cincuenta y siete minutos.
No fue bien.
No fue mal.
Fue exactamente lo que Valeria dijo que iba a ser la noche anterior, con esa manera suya de preparar a Alice para las salas de justicia como se prepara a alguien para el clima: sin promesas y sin dramatismo, solo el pronóstico preciso para que el cuerpo no desperdicie energía en sobresaltos.
—Martínez va a escuchar a Fuller sobre la cláusula de bienes futuros —le dijo Valeria—. No va a decidir hoy. Va a pedir documentación adi