La revista llegó a su escritorio el miércoles por la mañana.
No la había pedido.
Harrison la dejó junto al resto del correo, sin nota ni comentario, como se deja algo que no necesita explicación. En la portada, el título ocupaba una franja discreta: Las nuevas caras del sector hotelero en Miami. Debajo, un atardecer sobre Brickell. Nada más.
Liam la vio al entrar y la dejó a un lado.
Se quitó el abrigo, abrió el informe de activos, respondió dos correos y firmó una autorización de pagos que Har