Davies llegó a las tres de la tarde.
No al hotel. Liam no usaba el despacho de Walton Corp para ese tipo de reuniones, y el penthouse estaba descartado desde que supo que Harrison redactaba informes para su madre con una regularidad que nadie había mencionado, pero que él había inferido con demasiada facilidad.
El bar del hotel Kimpton quedaba a cuatro manzanas. Privado sin ser clandestino. El tipo de lugar donde dos hombres podían hablar frente a un whisky y nadie registraba el contenido de la