El evento era de la Fundación Coral Gables.
Recaudación anual para programas de vivienda asequible en el condado de Miami-Dade. Cuatrocientas personas, el salón principal del Four Seasons en Brickell, mesas de diez con manteles de lino blanco y centros de flor que nadie miraba pero que cumplían la función de dar al espacio la textura de lo que costaba estar ahí.
Natasha había pedido la mesa seis.
No por capricho. Porque la mesa seis estaba en el eje diagonal del salón que cruzaba tanto la zona