Dominic asintió, conociendo la gravedad del asunto, aunque confiaba él en sus habilidades como hombre lobo, sobre todo, siendo el alfa de la manada, él sabía que esta vez debería de ser mucho más cauteloso si no quería terminar muerto porque, aquella mujer, Sara, estaba comenzando a representarse como un problema tan grave y particular que uno no podía subestimar.
— De acuerdo, Miguel, entiendo tu punto. Haré lo que me pides, permaneceré aquí dentro, estaré callado, no daré señales de que esto