67. Escape Entre Traiciones
La verdadera batalla apenas estaba comenzando.
La habitación del príncipe Alexander estaba sumida en una penumbra silenciosa cuando Nayla y una sirvienta de confianza entraron con cautela. Las sombras danzaban en las paredes, iluminadas solo por la tenue luz de una lámpara de aceite.
Celeste estaba encadenada, su cuerpo aún débil por las heridas, mientras que Sonya permanecía a su lado, con el rostro endurecido por la preocupación.
La sirvienta sacó con rapidez una copia de los grilletes y come